Siempre he admirado a los que tienen una capacidad innata para posicionarse en el blanco o en el negro. A mi me cuesta mucho, con algunas excepciones, como cuando hablamos de partidas de ajedrez o de bocatas de embutido, por ejemplo.
Me pasé un par de días por la Feria de las Naciones, este año, recordando el informe sobre las condiciones higiénicas de las instalaciones que hicimos el año pasado. Sigue leyendo
