En los diez años de trabajo que dediqué a la Federación de Hostelería de Valencia (FEHV), sin lugar a dudas, el proyecto sobre el que sentí el peso de la responsabilidad fue el de la creación del Club de Restauración para Celiacos.
Desde el momento en que conocí a Isabel Tejedor, y fui recibiendo las primeras charlas con los técnicos de la asociación que preside, ACECOVA – Asociación de Celiacos de la Comunidad Valenciana-, fui consciente que la labor de concienciación en los restaurantes que quisieran participar era clave, y que había que conseguir ahuyentar a los que no se viesen completamente capacitados para empezar/seguir en el proyecto porque por muchos protocolos de validación de platos, jornadas de formación, auditorías, etc. que hiciésemos, al final, sólo del proceder del personal de los establecimientos dependía que un cliente celiaco pudiera salir satisfecho del servicio ofrecido. Sigue leyendo